La polémica volvió a encender el fútbol mexicano. Tras la decisión de no sancionar deportivamente al Club América por una presunta irregularidad en su duelo ante Pumas, el recuerdo de una de las eliminaciones más controvertidas resurgió: la de Cruz Azul en 2007.
La pregunta es inevitable: ¿por qué en aquel entonces sí hubo eliminación… y ahora no?

El antecedente que marcó época: Cruz Azul 2007
En el Clausura 2007, Cruz Azul quedó fuera de la competencia tras incurrir en alineación indebida en la semifinal contra Pachuca.
El protagonista fue Salvador Carmona, quien fue alineado como titular pese a estar suspendido de por vida por el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), tras reincidir en un caso de dopaje.
En aquel momento, el entonces técnico Isaac Mizrahi decidió incluirlo argumentando que existía un amparo legal vigente.
Sin embargo, la Federación Mexicana de Futbol determinó que la notificación oficial llegó cuando el partido ya estaba en curso, invalidando el argumento.
El resultado fue contundente: eliminación directa.

El caso América: irregularidad, pero sin alineación indebida
En contraste, la situación reciente del América fue catalogada de forma distinta por las autoridades.
Aunque el club incurrió en una falta administrativa durante el partido ante Pumas —relacionada con el manejo de sustituciones—, no se consideró como alineación indebida.
Por ello, la sanción quedó limitada a una multa económica, evitando consecuencias deportivas como la pérdida del partido o eliminación.
La diferencia clave: reglamento vs interpretación
La controversia radica en un punto fundamental:
- En 2007, Cruz Azul utilizó a un jugador inhabilitado oficialmente
- En el caso actual, América cometió una falta procedimental, pero con jugadores elegibles
Es decir, no todas las irregularidades en cancha califican como alineación indebida según el reglamento.
Árbitros en la mira tras el Clásico Capitalino
La polémica no termina ahí.
El cuerpo arbitral que dirigió el reciente Clásico Capitalino también podría enfrentar consecuencias, dependiendo de la evaluación de la Comisión de Árbitros, encabezada por Juan Manuel Herrero y Horacio Elizondo.
Su decisión será clave para determinar si hubo errores que ameriten sanción.
Más que un error: credibilidad en juego
Este tipo de casos vuelve a abrir el debate sobre la aplicación del reglamento en el fútbol mexicano.
Aficionados y analistas cuestionan la consistencia de los criterios disciplinarios, especialmente cuando se comparan decisiones históricas con resoluciones actuales.